Cultura juvenil y participación en el espacio público digital desde la perspectiva de estudiantes secundarios.

Resumen

En este trabajo presentamos algunas de las conclusiones de la investigación “Nuevas tendencias de comunicación y participación en las Escuelas 2.0” llevada a cabo por el consorcio integrado por el equipo de investigación del PENT FLACSO Argentina  y el ISFD Nº 108 (Instituto Superior de Formación Docente.Provincia de Buenos Aires) entre junio y diciembre del 2015. La investigación fue financiada por el Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIECTI) del Ministerio de CIENCIA Tecnología e Innovación Productiva de la República Argentina. El trabajo estuvo desarrollado en seis estudios de caso en escuelas secundarias argentinas impactadas por el programa Conectar Igualdad (distribución de una netbook por estudiante). Fueron estudiados: cambios en las relaciones pedagógicas; espacios de autonomía y percepción de la ciudadanía digital, y la cultura juvenil en el contexto escolar. Las evidencias indicaron que los jóvenes vinculan la autonomía a la posibilidad de acceder a espacios propios a través de dispositivos móviles personales y a la forma en que utilizan la tecnología con lo que buscan diferenciarse de la generación adulta. Coexisten, además, “viejas” y “nuevas” formas de participación ciudadana.

Introducción

Para contextualizar la experiencia a narrar, debe señalarse que la misma es parte de una investigación que se enmarcó en un contexto de políticas públicas tendientes a la ampliación de derechos en materia de inclusión educativa y ejercicio de ciudadanía que afectó fuertemente el nivel medio, es decir a la escuela secundaria pública argentina, objeto de nuestro trabajo de campo. Ejemplos de lo antedicho son el programa nacional “Conectar Igualdad”(en adelante CI)que propone la incorporación de una computadora por estudiante (Modelo 1 a 1) en las escuelas secundarias públicas de la República Argentina y la promulgación de la Ley N° 26.774 que incorporó el voto optativo para jóvenes a partir de los 16 años. En este escenario social y educativo se generan replanteos y cambios múltiples en torno a los sujetos de la educación secundaria.

Con el fin de indagar cómo se modifica la relación pedagógica entre estudiantes y docentes con la incorporación de los dispositivos distribuidos por dicho Programa, así como los modos en que se manifiestan las acciones relativas a la ciudadanía digital, se realizó una investigación basada en estudio de casos en seis provincias del país. Para ello se optó por la perspectiva crítica, dentro del paradigma interpretativo y fenomenológico, integrando la recolección y análisis de datos tanto cualitativos (entrevistas,  focus group, microrrelatos en redes, documentación) como datos cuantitativos (encuestas a docentes y estudiantes). De este modo se evidencian experiencias de uso y vivencias de los estudiantes y docentes. Desde nuestro posicionamiento en la investigación, la opción de considerar las expectativas y experiencias que tienen los actores educativos respecto a uso y apropiación de las netbooks en las prácticas institucionales y de clase constituía el aporte central para responder al interrogante principal que guió la investigación:

¿Qué tipo de cambios se manifiestan en los modos en que estudiantes y docentes de escuelas secundarias se relacionan a partir de la incorporación de las netbooks en la vida escolar que podrían habilitar espacios de construcción ciudadana diferenciando en los estudiantes sus usos tecnológicos en el adentro y el afuera de la escuela?

El trabajo de campo se realizó en seis provincias del país, en zonas distantes y bien diferenciadas entre sí: Buenos Aires, Chubut, Córdoba, Entre Ríos, Río Negro y Santa Fé. Se desarrolló a lo largo de seis meses, entre junio y diciembre de 2015, y estuvo financiado por el Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIECTI) del Ministerio de CIENCIA Tecnología e Innovación Productiva de la República Argentina. Se accedió a los datos a través de diferentes instrumentos que permitieron la realización de entrevistas en profundidad, encuestas y grupos focales. La tabla 1 muestra la cantidad de caso relevados en total según los instrumentos de recolección utilizados.

Tabla 1. Registro de casos

 

Encuestas alumnos

Encuestas docentes

Entrevistas docentes

Entrevistas directivos

Focus group estudiantes

Profundización estudiantes

Río Negro

22

17

2

1

5

2

Chubut

16

7

2

1

4

2

Santa Fé

20

12

4

0

8

4

Entre Ríos

15

10

2

2

5

-

Córdoba

27

10

2

1

16

2

Buenos Aires

24

12

2

-

6

2

Totales

124

68

14

5

44

12

 

Es importante señalar que la selección de los casos tuvo como criterio previo, además de los ya señalados, que fueran escuelas en las que hubiera al menos un profesor que trabajara con recursos TIC en algún área disciplinar. Asumimos que, en estas instituciones, la experiencia vinculada al uso de las TIC tendría la relevancia suficiente como para profundizar cualitativamente los aspectos requeridos por las dimensiones de análisis previstas al inicio de este estudio. Los estudiantes fueron siempre alumnos de 15 años que se encontraban cursando 3ro o 4to  año del secundario según la jurisdicción.

Aunque el alcance de los resultados fue amplio y con múltiples aristas, en la presente comunicación compartiremos los resultados de esta investigación en torno de tres de los ejes abordados en la misma: los cambios en las relaciones pedagógicas, los espacios de autonomía y las percepciones en torno a la ciudadanía digital. De este modo, enfocaremos en algunos aspectos que nos permiten reconstruir la mirada en torno a qué entendemos por cultura juvenil en este contexto y algunas evidencias que recogimos sobre participación en el espacio público digital, en todos los casos desde la perspectiva de los propios estudiantes de escuelas secundarias.

Como hemos planteado en publicaciones anteriores (Casablancas, Schwartzman y Burghi, 2014) nos referimos a jóvenes y a cultura juvenil (y no a adolescentes) dado que adherimos a posturas que analizan la conformación de identidades y subjetividades en tanto construcciones sociales. (Carli, 1999; Hernández, 2004). En este sentido, los tres ejes de la investigación que acá recogemos, son claves para entender procesos de construcción de identidad que se producen en diversos espacios sociales, entre los que cobra relevancia el actual contexto escolar atravesado por la digitalización creciente y por la dotación de dispositivos, tanto a través del Programa Nacional Conectar Igualdad como los que portan los propios jóvenes. En este sentido, desarrollaremos a continuación algunas de las evidencias recogidas en el proceso de investigación que dan cuenta de estas cuestiones.

Cambios en las relaciones pedagógicas

La totalidad de los estudiantes entrevistados reconocen heterogeneidad en las relaciones pedagógicas con sus docentes vinculado a las formas de comunicación, no necesariamente debido a las netbook, pero sí al contexto digital en el que aprenden. A partir de esto describen diferentes perfiles de docentes: aquellos en que las TIC están definitivamente incorporadas a sus prácticas y otros que las consideran como horizonte deseable. Especialmente aparecen diferentes estilos docentes frente a la posibilidad de establecer vínculos comunicativos con estudiantes a través de ellas.

En el marco de nuestro trabajo, a partir de la selección de escuelas en las cuáles se conocía, previamente, que por lo menos un profesor trabajaba con tecnología digital, el 93% de los estudiantes encuestados respondió que utilizan la computadora de CI para realizar tareas escolares, actividad con la mayor cantidad de menciones en la encuesta que realizaron. Respecto al uso pedagógico, los estudiantes señalan numerosas actividades que los docentes les proponen. Las señaladas con mayor frecuencia fueron: la búsqueda de información, presentaciones de trabajos, producción de videos, ver videos, trabajos grupales y utilización de programas de las netbooks. Sin embargo, al reflexionar sobre la cuestión, desde el análisis docente, indican que el uso que se da de las netbooks podría ser mejor en términos de cantidad y calidad. Asociado con este tema también reconocen que, para el uso que se les propone, el celular es un elemento mucho más potente.

El uso de las tecnologías es también valorado por la docencia para facilitar situaciones especiales que se presentan con los estudiantes, en casos de ausencias prolongadas. Bajo el paradigma de la tecnología como motivación, es que se fomenta el uso de las TIC por parte de docentes. Ante este marco favorable hacia el uso de TIC se percibe desde el personal docente como un problema que los alumnos no lleven la computadora a la escuela. Esta variable de asistir a clase o no con la netbook obedece, por un lado, a diferentes etapas que se conformaron desde la entrega, siendo que el no llevar la computadora se incluiría en una segunda etapa, no desde el inicio. Pero también a otras cuestiones manifestadas por los estudiantes como el miedo a que se las robaran en el camino al colegio o, también, el excesivo tiempo de reparación que CI tomaba cuando un netbook debía ser llevada al soporte técnico.

A partir de nuevos contratos pedagógicos que estarían surgiendo, en relación con los perfiles docentes que tienen una disposición a la comunicación, aparece la regulación del tiempo como uno de los puntos relevantes.

En relación a la comunicación institucional a través de TIC, existen posiciones diferenciadas. En los casos investigados, se enuncia en los docentes con frecuencia el uso o no de herramientas digitales de modo institucional en función de alguna experiencia negativa, señalando que prefieren dejar de utilizar redes sociales como modo de comunicación, por ejemplo por el conflicto que esto puede aparejar.

Aunque no pareciera existir un marco de referencia claro en torno al uso de tecnologías en clase, comprobamos que la actitud y permeabilidad del equipo directivo es decisiva. El uso interesante y significativo de las TIC es posible cuando se promueven explícitamente desde la dirección de la escuela trabajos con TIC desde la planificación misma.

Se ha considerado con cierta frecuencia que el uso de las TIC desafía las relaciones pedagógicas tradicionales dado que en ocasiones los alumnos pueden “saber” más que los docentes en materia de alguna aplicación puntual. Este temor se inscribe sobre la metáfora de nativos e inmigrantes digitales conceptualización descriptiva del vínculo de modo antagónico que ha sido ampliamente cuestionada en el ámbito académico de la tecnología educativa, pero que sin embargo perdura en numerosas publicaciones y formaciones destinadas a la docencia. Los estudiantes, en cambio, no se reconocen en este lugar de “saber” diferencial en tanto jóvenes sino que son más analíticos ante la situación y responden que su saber sobre la tecnología respecto de los adultos depende, fundamentalmente, de a qué adulto se estén refiriendo. Así reconocen docentes que saben más que ellos y otros que no tanto. De todos modos, esta situación, aunque frecuente no pareciera ser una regla general a la docencia dependiendo del profesor/a en cuestión. En cualquier caso, cuando esta situación se diluye en las clases no parece ser conflictiva sino que más bien contribuye a fortalecer vínculos entre docentes y estudiantes.

Espacios de autonomía

El elemento central que simboliza el espacio de autonomía juvenil es el celular. Todos manifiestan tenerlo con clave para acceder a él y toman todas las decisiones sobre el tipo de aplicaciones que utilizan. De lo indagado, los smartphones emergen como “pasaporte” a la autonomía entre los estudiantes especialmente porque permiten el acceso a la conectividad. Si bien es un dispositivo utilizado por jóvenes y adultos, se identifica particularmente con el universo de los adolescentes. En la misma línea, el uso de redes sociales tiene impacto simbólico como parte de este mundo juvenil y al respecto pueden observarse diferencias generacionales en las formas de uso de los entornos digitales para la socialización.

[>Entrevistadora]: Es una familia grande. ¿El Facebook es con la familia?
[>Agostina]: Yo, para tenerlos de amigos nada más. Igual para hablar tengo unas tías que son de Río Grande. (Estudiantes, Chubut)
[>Entrevistadora]: ¿Comparten todo con la familia o hay publicaciones que no?
[>Julián]: Algo que no me gusta es, capaz, cuando subís una foto y te comentan "que lindo".
[>Entrevistadora]: ¿No te gusta que te comente tu mamá?
[>Julián]: No me molesta que comentan pero si las cosas que ponen. Por ejemplo, tengo una tía que vive en Rawson y siempre comenta "Que lindo mi bebito"
[>Entrevistadora]: Pero ¿Por qué te da vergüenza que lo miren tus amigos o te da vergüenza por tu tía?
[>Julián]: No, es que no me gustan que me digan bebito o esas cosas por el estilo. Capaz, subo una foto o algo, y una chica comenta o algun amigo y mi mamá ponía "que lindo mi hijito" o alguna cosa así.  (Estudiantes, Chubut)

Así, sucede que si bien las redes sociales ofrecen a los jóvenes espacios de privacidad esta se ve en ocasiones vulnerada. Las netbooks del programa CI también fueron percibidas, en algunos casos, como elementos de autonomía, por su carácter de propiedad personal, especialmente en las fases iniciales del programa y en aquellos estudiantes para los cuales conformaban el primer acceso a una computadora personal. Así lo manifiesta una de las alumnas entrevistadas:

[>Alejandra]: Aparte es algo propio. No es como la computadora en tu casa, que la usan todos, es tuya. Es como un diario íntimo.  (Estudiante, Córdoba)

Los dispositivos considerados como parte de la autonomía juvenil, además, conforman espacios de negociación entre jóvenes y adultos, donde pueden darse tanto acuerdos como mecanismos de control. Los espacios de autonomía proyectan, además, ciertas zonas de conflicto entre lo público y lo privado que tienen lugar en sitios visibilizados colectivamente, como las redes sociales. De esta forma, los espacios digitales en las redes sociales se transforman en espacios para la autonomía en la medida en que permiten ejercer algún control sobre la privacidad. En este sentido, la actitud de jovenes y adultos registra patrones similares de comportamiento. Los adolescentes establecen diferencias entre los modos en que adultos y jóvenes usan las redes. Por otra parte, el sistema de mensajería Whatsapp (utilizado a partir del teléfono celular) puede advertirse como un espacio propio de la comunicación entre pares aunque no tanto para la comunicación con docentes. En relación al espacio de autonomía en términos territoriales, es interesante observar que los límites entre el adentro y afuera de la escuela no parecen nítidos para los estudiantes, especialmente a partir del uso del celular.

Ciudadanía digital

Partimos de reconocer que existen diversas versiones circulantes sobre qué significa el concepto de ciudadanía digital (Gutiérrez, 2003, Casablancas, Schwartzman, Burghi, 2014, Dussel, 2014), tanto en el discurso social amplio como en una revisión de publicaciones de corte académico. Así encontramos conceptualizaciones más vinculadas a los derechos y obligaciones políticas de los sujetos en el contexto de la sociedad de la información, otras relacionadas con los derechos humanos, y finalmente algunas que circunscriben su influencia a conceptos relativos a la alfabetización digital.

Desde la investigación nos aproximamos al significado atribuido por estudiantes al tema de la participación y la ciudadanía, con cautela. Emerge desde los casos la cuestión del centro de estudiantes. El centro de estudiantes es una agrupación que representa los intereses de los estudiantes en el contexto escolar y que se agrupa en formatos interinstitucionales y también interjurisdiccionales. Los miembros de estos centros son elegidos democráticamente por todos los alumnos de la institución en sufragios anuales. Si bien no es obligatorio que las escuelas cuenten con sus centros ha habido políticas de promoción de la participación juvenil tendientes a crearlos.   Diferenciando acepciones vinculadas al centro de estudiantes, encontramos también que algunas remiten a la clásica participación partidaria reivindicativa de derechos estudiantiles o bien a la adscripción a partidos políticos, pero otras se vinculan al contexto cercano y a causas comunitarias. El abanico de menciones registradas nos permite distinguir que la participación ciudadana en términos generales se relaciona espontáneamente con ciertas formas de activismo.

[>Fabiana]: Hay una de las chicas que trabaja en un grupo solidario. Entonces publica por ahí qué cosas hacen; hay otras de las chicas, que yo no lo sé si lo hace porque milita en algún partido político, pero es de mandar siempre propaganda de un determinado partido político. Pero nada más que eso, no veo otro tipo de actividad. (Docente, Río Negro)

En relación a los modos de participación ciudadana que posibilitan las redes sociales, los estudiantes en su mayoría consideraron que la escuela no ofrece institucionalmente espacios virtuales de participación, pero sí mencionan diversas modalidades de acción participativa.

[>Florencia]: (...) Una amiga me invitó a participar de scout, y bueno me gusta mucho ayudar a los demás. Empecé y me gustó, empecé hace dos meses y me gusta. Y bueno hemos hecho campañas solidarias como hacer el registro de dadores de sangre de Villaguay
[>Entrevistadora]: ¿Y cómo hacen las campañas?
[>Florencia]: y, hacemos afiches, esas cosas. Hacemos carteles, hacemos y pegamos en el Facebook y compartimos con amigos. (…) Con la campaña de dadores de sangre que nosotros hicimos, muchos profes se prendieron, y nos ayudaron y se habló en la clase y todo
[>Entrevistadora]: ¿Y los profes comparten eso [en Facebook]? digamos, ¿tienen a los profes en Facebook?
[>Florencia]: Tengo una que no

Al mismo tiempo, algunos jóvenes desconfían de las causas sociales promovidas por las redes por razones diferentes, o bien que poner “me gusta” en Facebook sea un acto de participación ciudadana. Se mencionan sin embargo, algunos casos puntuales de convocatorias, como “Ni una menos” del 03/06/2015. Aunque no les resultaba tan claro que esta convocatoria se haya realizado “desde” las redes sociales. Al respecto, y desde la perspectiva de los profesores, sus opiniones difieren entre sí. Por ejemplo, pareciera que existen muy pocos alumnos involucrados en militancias partidarias, pero éstas serían muy visibles para el resto. Los docentes observan otras formas de participación que darían cuenta del interés de los estudiantes por la comunidad, lo cual se manifiesta a través de actividades propuestas desde las mismas asignaturas de manera transversal. Debemos señalar no obstante que éstas acciones no siempre son asociadas explícitamente al ejercicio ciudadano ni a la formación para el mismo en el contexto escolar.

A modo de cierre

Retomando las dimensiones presentadas, intentaremos concluir con rasgos salientes que permitan habilitar nuevos puntos de partida para futuros trabajos en torno a la cultura juvenil, las tecnologías y las modalidades de participación educativas. Revisamos el concepto de autonomía, que remite en gran medida a los dispositivos móviles digitales y personales y también a un modo vinculación que habilita usos con tecnologías propios de la cultura juvenil diferenciadores de la generación adulta, en eso reside una de las vertientes novedosas de concebir la autonomía en tiempos de cultura digital. Con respecto a la participación, coincidimos en lo hallado con Dussel (2014) quien propone una nueva mirada sobre este concepto, invita a revisarlo entendiendo que existen viejas y nuevas ciudadanías que hacen aparición analítica a raíz de las tecnologías digitales. En esta línea de revisión conceptual, nuestro modo de aproximación a la ciudadanía digital no atiende únicamente a la dimensión artefactual de las tecnologías (Álvarez y Méndez, 1995), sino a la concepción de tecnología entendida como  recurso cultural (Casablancas, 2008) y al propio espacio de Internet como territorio de actuación (Schwartzman, Tarasow y Trech, 2014). El cambio está dado no sólo por los modos de poner en práctica el ejercicio ciudadano tradicional o histórico acorde a las sociedades modernas, sino que se construyen nuevos modos de hacer, de comunicar, de acceder a la información, de significar lo social como hecho colectivo, de construir conocimientos en red, con implicancias en nuevos parámetros de redefinición de lo público y lo privado. Se generan nuevos espacios en la red que suponen y convocan a la participación social como recientes parámetros de democratización social.

Como algunos de los aportes analíticos de la investigación y que nos interesa compartir en este trabajo, pudimos ver un movimiento tendiente a la construcción de nuevos paradigmas en torno a la comunicación y la participación de los jóvenes en las escuelas secundarias. A través de las dimensiones de autonomía, ciudadanía digital y relación pedagógica este movimiento adquiere nuevos contornos desde dónde manifestarse, que comienza a delinear un trazo posible para una nueva escuela con dispositivos tecnológicos en ella o la necesidad de construirla a partir de la realidad emergente constatada en esta investigación.

 

Referencias bibliográficas

Álvarez, A. & Méndez, R. (1995). Cultura Tecnológica y Educación. En Sancho, J & Millán, L. (comp.) Hoy ya es mañana. Tecnologías y Educación: un diálogo necesario. Sevilla: Publicaciones.

Carli, S. (1999). De la familia a la escuela: infancia, socialización y subjetividad. Buenos Aires: Santillana.

Casablancas, S., Schwartzman, G., & Burghi, S (2014, noviembre). Cambiando paradigmas sobre ciudadanía digital en el Educatón 2014. Ponencia presentada en el Congreso Iberoamericano de Tecnología, Innovación y Educación OEI. Buenos Aires.

Casablancas, S. (2008). Desde adentro: Los caminos de la formación docente en tiempos complejos y digitales. Las TIC como necesidad emergente y significativa en las clases universitarias de la sociedad actual. Tesis de Doctorado. Universitat de Barcelona.http://www.tesisenred.net/handle/10803/1367.

Dussel, I. (2014) Viejas y nuevas ciudadanías: límites y desafíos de la participación. Disponible en Educaton 2014: http://www.educaton.org.ar/crpnicas/viejas-y-nuevas-ciudadanias-limites-y-desafios-de-la-participacion.

Gutiérrez, A. (2003). Alfabetización digital. Algo más que ratones y teclas. Barcelona: Gedisa.

Hernández F. (2004). Culturas juveniles, prácticas de subjetivización y educación escolar. Revista Andalucía Educativa Nº 46, (Pp. 22-24). http://coleccion1a1.educ.ar/wpcontent/uploads/2011/09/lugokelly_compromisocalidaded_conectar.pdf.

Prensky, Marc. "Nativos digitales, inmigrantes digitales." On the horizon 9.5 (2001): 1-7

Schwartzman, G.; Tarasow, F. y Trech, M. (2014): "Dispositivos tecnopedagógicos en línea: medios interactivos para aprender". En: Aprendizaje abierto y aprendizaje flexible: más allá de formatos y espacios tradicionales. ANEP.

 

Ficha / Cómo citar este artículo: 

Odetti, V.; Caldeiro, G.; Casablancas, S.; Schwartzman, G. (2016) Cultura juvenil y participación en el espacio público digital desde la perspectiva de estudiantes secundarios. En II Bienal Iberoamericana de Infancias y Juventudes. Manizales, Colombia. Disponible en http://www.pent.org.ar/institucional/publicaciones/cultura-juvenil-parti....

Licencia

Creative Commons License
El texto de 'Cultura juvenil y participación en el espacio público digital desde la perspectiva de estudiantes secundarios.' de Graciela Paula Caldeiro, Gisela Schwartzman, Silvina Casablancas, Valeria Odetti se encuentra bajo licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
Trabajo disponible en:
http://www.pent.org.ar/institucional/publicaciones/cultura-juvenil-participacion-espacio-publico-digital-perspectiva-estudi.