Tutorías en línea. Salir del centro para ponerse al lado

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En el Proyecto de Educación y Nuevas Tecnologías (PENT-FLACSO Argentina) investigamos y desarrollamos nuevos recursos, nuevas herramientas en el campo y en el territorio de la educación y la formación en línea. En ese marco, nos cuestionamos cómo ejercemos la tutoría. Es un tema que venimos problematizando y deconstruyendo. 

En el libro De la Educación a Distancia a la Educación en Línea. Aportes a un campo en construcción (2014), que escribimos de manera conjunta, sistematizamos algunos aprendizajes sobre este tema. Allí, por ejemplo, tomamos el término tutor/a. Si nos alejamos del ámbito del aprendizaje, vemos que, en botánica, un tutor es el que sostiene el crecimiento de un árbol hasta que las ramas se fortalecen y pueden seguir afianzadas de manera independiente. Desde esta definición, las tareas del tutor están relacionadas con sostener, acompañar, ayudar, dar soporte, facilitar el andamiaje y orientar. 

Sin embargo, estas tareas se complejizan cuando las pensamos en el marco de una propuesta de educación en línea. Hay una relación estrecha entre el diseño pedagógico y el estilo del/a tutor/a; hay condicionamientos y hay implicancias que impactan en la tarea. En estos espacios, el/la tutor/a no es una persona que se representa a sí misma sino que actúa en nombre de una institución. Una institución que, además, condiciona su tarea por cuestiones organizativas y de logística que construyen un determinado modelo pedagógico y le dan marco a la manera de accionar el rol. Todas estas cuestiones definen el estilo del/a tutor/a. 

Pasé por la experiencia de ser la tutora nueva en un equipo. Habíamos armado un chat de expertos/as y novatos/as donde las tutoras expertas nos daban consejos. En otra instancia me tocó ser tutora experta y ver cómo un recién llegado aportaba una experticia muy diferente a la que nosotros/as habíamos construido en nuestro modelo pedagógico en línea: cuestiones que quizá en otros modelos servían y eran válidas, en el nuestro no lo eran. Ahí se ve cómo el estilo es condicionado, es moldeado por el diseño pedagógico que lo sostiene. 

Otra cuestión importante que aprendimos con la práctica es el equilibrio en las intervenciones, que constituye una de nuestras búsquedas constantes. Para que el/la tutor/a pueda convertirse en el soporte nodal de la propuesta pedagógica (lo que no quiere decir que sea el/la protagonista único/a) debe construir un diálogo constante con los recursos, los/as estudiantes, los materiales, los/as docentes y los/as autores/as de los módulos; debe realizar las intervenciones justas, en los momentos oportunos, sin transformarse en el centro de los diálogos ni de las propuestas. Por el contrario, debe crear un clima de flexibilidad para que los/as estudiantes puedan sentirse protagonistas, puedan empoderarse y tomar la palabra, apropiarse de los diferentes espacios y participar de los intercambios. Es importante que los/as tutores/as puedan anticiparse, percibir el clima áulico, comprender qué está pasando en su grupo. 

Quien ejerce la tutoría no trabaja solo/a: trabaja en equipo. Una de las decisiones pedagógicas que tomamos desde el PENT fue mantener reuniones periódicas presenciales en las que compartimos reflexiones acerca de nuestra práctica. Allí comentamos y construimos juntos/as las problemáticas que aparecen en las diferentes comisiones de trabajo. Además, cada tutor/a tiene permiso para ingresar a las otras comisiones y observar a sus colegas porque, efectivamente, las prácticas se construyen en colaboración. Se trata de un equipo de tutores/as que también forma parte de las ideas y de las decisiones de diseño, porque es en la práctica cuando se implementa realmente la propuesta. Es ahí cuando surgen los inconvenientes y ahí también es cuando podemos identificar fortalezas. Por eso es muy interesante el intercambio que se construye entre los diferentes autores/as que forman parte de la propuesta pedagógica. 

En el PENT adoptamos el estilo de tutoría que propone Álvaro Galvis (2002) –uno de los autores de referencia en la carrera– respecto a la relación que se construye con los/as estudiantes. El autor sostiene que hay que hacer una tutoría “desde el lado”, sostener los objetivos pedagógicos sin convertirnos en el centro de la propuesta, promover dinámicas de trabajo, realizar sistematizaciones, identificar y retomar interrogantes y alentar que los/ as estudiantes también los planteen. Este estilo de tutoría se contrapone a una “desde el centro”, más parecida a la clase magistral en la que el/a tutor/a o docente expone el contenido, hace una síntesis y dialoga con el/la estudiante. Por el contrario, el modelo que propone Galvis busca alentar la construcción de diálogos y fortalecer los espacios comunes; que los/as estudiantes compartan espacios de profundización donde sucedan cosas interesantes. Lo que debe hacer un buen tutor/a, entonces, es potenciar esos espacios y asegurar que esas dinámicas se produzcan. 

Por otro lado, este autor también hace referencia al “silencio activo” (Galvis, 2002), es decir, a si el/la docente debe callarse o intervenir al momento de evaluar. No siempre es el/ la docente quien debe dar todas las respuestas. Este empoderamiento de los/as estudiantes tiene que ver con ese silencio activo. No significa desaparecer, sino que significa estar atento/a, estar alerta, conocer qué está sucediendo en el campus y actuar en el momento necesario. 

Todo lo que estamos diciendo implica entender la docencia como una práctica reflexiva, ser conscientes y poder trabajar constantemente con una mirada crítica. Nunca estamos conformes con lo que hacemos, siempre hay algo para mejorar.

Hay tensiones que aparecieron a lo largo de esta exposición: 

  • El campus es el punto de encuentro, pero nuestros/as estudiantes habitan mucho más espontáneamente otros espacios que el/la docente debe estar atento/a a recuperar y potenciar. 
  • La tensión entre lo individual y lo grupal se presenta siempre en la educación en línea. ¿Cómo potenciar los espacios grupales recuperando la individualidad de los/as estudiantes? Es una preocupación que también está presente entre los/as estudiantes. 
  • Otra tensión es cómo registrar los procesos de construcción de un proyecto, los diálogos, las discusiones, las decisiones grupales. Durante un tiempo, en el PENT, pedimos una síntesis de aquellos diálogos e intercambios entre los/as estudiantes por fuera del campus. Eso nos ayudaba bastante. 
  • Por último, la incomodidad que genera el silencio puede tener otra lectura. Muchas veces parece que hay silencio en el campus, pero en realidad hay mucho trabajo, mucha acción por fuera de él. 

El desafío es explorar nuevos territorios, aventurarnos a diseñar entornos más complejos, que impliquen inmersiones. Un lema fuerte del equipo del PENT es que “la forma es contenido”. Es decir, la forma en que transmitimos nuestros aprendizajes y nuestras enseñanzas es parte del contenido. No son inocentes los entornos que diseñamos ni los dispositivos que utilizamos. 

También es un desafío la idea de “recorridos alterados” que propone Mariana Maggio (2018). Se trata de buscar nuevas maneras de recorrer las historias, los procesos de aprendizaje; de poder elegir trayectos diferentes en un mismo curso. Esto implica que, en otro momento, una vez concluido este trayecto diferenciado, el/la docente tendrá que retomar y recuperar estas experiencias, que no son iguales para todos los/as estudiantes. Cada cual elige un trayecto. El desafío del/a docente en estos territorios digitales y en línea es recuperar esa experiencia formativa. Y cuando hablamos de experiencias de aprendizajes, hablamos de experiencias complejas y, como diría David Perkins, (2010) completas. Abarcan procesos completos donde el estudiante conoce propuestas y puede recorrerlas en su totalidad. 

 

Referencias 

  • GALVIS, Álvaro (2002): “Fomento del aprendizaje colaborativo a distancia”, en: CHACÓN, Fabio (ed.) Metodologías de la Educación a Distancia (capítulo 6). Madrid: Fodepal. 
  • MAGGIO, Mariana (2018): Reinventar la clase en la Universidad. Buenos Aires: Paidós. 
  • PERKINS, David (2010): El aprendizaje pleno. Principios de la enseñanza para transformar la educación. Buenos Aires: Paidós. 
  • SCHWARTZMAN, Gisela; TARASOW, Fabio y TRECH, Mónica (comps.) (2014): De la Educación a Distancia a la Educación en Línea. Aportes a un campo en construcción. Rosario: Homo Sapiens.

 

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Ficha / Cómo citar este artículo: 

Rogovsky, C. (2018) Tutorías en línea. Salir del centro para ponerse al lado. En El Jaber, G. I. (comp.) Actas de III Jornadas Educación a distancia y Universidad, Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Flacso Argentina, 2019. Disponible en http://www.pent.org.ar/institucional/publicaciones/tutorias-linea-salir-del-centro-para-ponerse-al-lado.

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